¿Cómo afrontar la recuperación en España? La afectación de la pandemia por sectores


  • Las empresas tienen una oportunidad de evolucionar en línea con las prioridades del gobierno, que apuesta por una recuperación verde, digital e inclusiva
  • El turismo ha sido el sector más perjudicado por la pandemia, mientras que el comercio on-line se erige como el gran beneficiado

  • La industria española debe avanzar hacia una mayor independencia de las exportaciones 


La pandemia ha marcado profundamente la evolución económica en 2020. El estado de alarma y posteriores restricciones dictadas por las autoridades han afectado a diferentes sectores de la economía, pero no todos ellos con el mismo grado de intensidad. 


El histórico Plan de Recuperación que acaba de presentar el gobierno está encaminado a revertir esta situación. Sabemos que, en palabras del ejecutivo, la recuperación será verde, digital e inclusiva. Pero ¿cómo se trasladará esto a la economía real? Los datos nos demuestran que el plan de acción debe ser transversal, pero es fundamental aplicar medidas adaptadas a cada sector, en función del nivel de afectación que hayan experimentado, para facilitar una recuperación más rápida.


En este sentido, es clave que los diferentes actores se hagan oír para asegurar que las ayudas propuestas por el gobierno sean eficientes, pero también es importante que las empresas usen este momento, por difícil que parezca, para evolucionar en línea a las prioridades del gobierno, lo que les proporcionará un mayor y más sostenible crecimiento futuro. 



Caída sin precedentes del PIB y aumento del paro

En el segundo trimestre de 2020, el PIB español ha registrado una caída récord del 17.8% respecto al trimestre anterior, siendo el peor dato entre los países de la UE, cuya media se sitúa en el -11.4%. Dependiendo de cómo evolucione la pandemia en esta segunda mitad de 2020, las previsiones para final de año son de una caída de entre el 10% y el 14.4% en España. En 2021, el PIB recuperaría parte de esta caída, creciendo entre un 4% y un 7.5% según los expertos, quedando aún por debajo del nivel previo a la crisis.


Del mismo modo, España ha visto alterada la tendencia decreciente de su tasa de paro, que sigue estando entre las más altas de la UE. Llegó a reducirse hasta el 13.6% en el mes de febrero, pero desde entonces ha visto revertida su tendencia y se ha aupado hasta el 15.8% en el mes de julio. Las previsiones la sitúan entre un 18% y un 20% a finales de año.



El turismo, el peor parado

Esta gran caída del PIB se debe, en parte, al sector del turismo, capital en la economía española y que ha sido, sin lugar a dudas, el más afectado. Los datos de Eurostat son demoledores: las pernoctaciones en alojamientos turísticos cayeron a 0 durante el mes de abril. 


A esta caída del 100% en comparación al mismo mes de 2019 (cuando se registraron más de 35 millones de pernoctaciones), hay que añadir las caídas de más del 90% en mayo y junio y de más del 60% en marzo y julio. En total, entre enero y julio de 2020, ha habido 82 millones de pernoctaciones comparado con los 261 millones que hubo durante el mismo periodo en 2019, lo que significa un 69% menos. Los datos son muy similares en países enfocados al turismo como Grecia, Croacia o Italia, aunque estos dos últimos muestran una recuperación superior en los meses de junio y julio, influidos por la menor afectación de la pandemia en verano. 


De forma similar, países con un confinamiento menos severo, como por ejemplo Suecia, no han visto el número de pernoctaciones reducirse tan drásticamente y han mostrado unas caídas inferiores durante todo el período. 


En el conjunto de la UE, el total de llegadas a alojamientos turísticos disminuyó un 75% en abril y un 70% en mayo con respecto a los mismos meses de 2019. 



El comercio online, el principal beneficiado

El comercio al por menor también ha visto su actividad reducida y, en el mes de agosto, aún no había recuperado los niveles previos al confinamiento. 


Por sectores, el gran beneficiado ha sido el comercio online, que ha incrementado el volumen de ventas mensual entre marzo y agosto, llegando a superar el 50% de incremento en mayo y junio comparado con el mes de febrero. Por tipología de comercio, el más afectado ha sido el textil, que ha visto muy reducidas sus ventas durante los meses del estado de alarma y que en el mes de agosto aún estaban un 25% por debajo del volumen del mes de febrero. La venta de equipamiento para el hogar, sin embargo, ha experimentado un gran crecimiento desde la salida del confinamiento y en agosto creció un 12,6% interanual. 


El volumen de ventas en el sector de la alimentación no ha sufrido una gran variación durante los meses de abril hasta agosto: es un síntoma positivo ante las caídas generalizadas, pero viene dado por ser de los únicos establecimientos que no han cerrado durante el estado de alarma. Otros comercios como los de automóviles, equipos de audio, video o elementos relacionados con las nuevas tecnologías, sufrieron un gran descenso durante los meses de abril y mayo, pero se han recuperado durante los últimos meses y en agosto registraban caídas muy pequeñas respecto a los volúmenes de ventas registrados en febrero. 



Afectación dispar en el sector de los servicios

En el resto del sector de los servicios, la afectación ha sido también negativa, aunque el grado de ésta y la recuperación posterior ha sido dispar. Además del turismo, sectores como la hostelería y el mundo del espectáculo (cine, teatro, etc.) se vieron altamente perjudicados y según muestran los datos de Eurostat del mes de julio, tienen unos índices de actividad de un 40% menor respecto al mes de julio de 2019. 


En el otro lado de la balanza encontramos sectores como el del comercio electrónico, los servicios de transporte terrestre y de paquetería y mensajería, servicios de telecomunicaciones o empresas de limpieza y seguridad que en el mes de julio han logrado retomar (o superar en algunos casos) los niveles de actividad de julio de 2019. En medio, quedan sectores como las consultorías de negocios o bufetes de abogados, agencias de publicidad, empresas de soporte de los negocios, servicios de informática o de carácter científico o técnico que han visto su actividad recuperarse lentamente, quedándose entre un 10% y un 20% por debajo de los niveles del mes de julio del año anterior.



La producción industrial sigue sin recuperarse

El sector industrial también ha sufrido un duro golpe con el confinamiento y el cierre de fronteras, y ha puesto en evidencia la dependencia que tiene la industria española del exterior y de las cadenas de suministro globales. 


Así pues, según datos del INE del mes de julio, la producción industrial se ha ido recuperando después de caer un 35% interanual en abril, aunque los datos aún muestran un descenso del 6.4% interanual en el mes de julio. Entre las industrias, las extractivas (10,2%) y farmacéuticas (9%) son las que más han aumentado la producción respecto a julio de 2019. En el otro lado, encontramos industrias como la del calzado (-31.4%), confección de prendas de vestir (-23,9%), refinería de petróleo (-19.6%) o la metalúrgica (-12.2%), que siguen con niveles de producción muy por debajo de los de julio de 2019.



El sector primario ha ganado fuerza en el tejido productivo

El sector primario, considerado esencial durante el estado de alarma, es seguramente el que mejor ha resistido al parón económico. La afectación por tipos de producto ha sido dispar y aquellos bienes considerados más de lujo o distribuidos principalmente a través de la hostelería, han sufrido por la disminución del turismo y la actividad hostelera, su evolución durante estos meses es positiva en algunas de sus ramas.


Según datos preliminares de Eurostat, que incluyen cifras como la leche o carne producidos mensualmente, durante el estado de alarma la producción de leche y de carne porcina o de pollo ha aumentado mensualmente y, a partir del mes de junio (una vez se abrieron las fronteras con el resto de la UE), la producción de estas dos carnes ha aumentado con respecto a 2019. En cambio, las carnes bovinas y ovinas, probablemente con mayor distribución través del sector hostelero, han visto su producción mermar entre marzo y mayo. 


Algunas de las ramas del sector primario español han conseguido sobrevivir abasteciendo el mercado español y, además, han podido aumentar su actividad con la limitación de las importaciones de fuera de la UE mucho más controladas, erigiéndose como uno de los mayores productores ganaderos de la UE. 



Public Affairs Experts - 16 de octubre de 2020

Public Affairs Experts

Rambla de Catalunya, 60, Ático 1, 08007 Barcelona
(+34) 93 639 90 94
info@paeconsultoria.com