11S: Un resumen político de la Diada

El pasado 11 de septiembre, día de la Diada de Catalunya, se convirtió en día de reivindicación para el movimiento independentista catalán, tal y como viene siendo tradición en los últimos años. 


En medio de un escenario convulso por las constantes tensiones y disputas entre los socios del Govern, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Junts per Catalunya (Junts), los manifestantes salieron a la calle manteniendo un nivel de movilización importante, aún con la bajada de participación respecto otros años. De hecho, en el barómetro del pasado julio, el CEO situaba el apoyo a la independencia en el 40,9%, siendo el porcentaje más bajo desde que se empezó a preguntar en 2011.


Múltiples son los motivos y observaciones a tener presente para comprender cuáles pueden ser los efectos y consecuencias de la jornada de ayer en el escenario sociopolítico catalán y, por ende, también del resto del Estado:


  • 11S, ANTESALA DEL AÑO ELECTORAL: La no culminación de los objetivos de las fuerzas y electorado independentistas, junto a la creciente tensión entre los socios de la coalición al frente del Govern de la Generalitat, se ha traducido como veremos a continuación en un progresivo descenso en la participación en la simbólica concentración del 11 de septiembre en Catalunya. Aunque la base que existe es bastante sólida, con 150.000 manifestantes según la Guardia Urbana (700.000 según los organizadores), lejos queda ya el 1.000.000 de catalanes movilizados que venía abanderando el independentismo.


  • PARTIDOS vs SOCIEDAD CIVIL: Desde que Jordi Sánchez fue presidente de la ANC y posteriormente secretario general de Junts, los posconvergentes han sido un partido más próximo a la Assemblea Nacional Catalana (ANC); mientras que ERC ha venido interpretándose más cercano a las tesis de Omnium Cultural, el otro gran polo de referencia en la sociedad civil independentista de Catalunya. Sin embargo, a raíz de la nueva presidencia de esta última por parte de Xavier Antich desde el pasado febrero de 2022, puede especularse con que quién resulte el hermano de Pepe Antich, director de El Nacional, el digital de referencia para los posconvergentes, Omnium Cultural pueda virar a posiciones más cercanas a Junts. La lectura es simple:  Junts aprovecharía estar en segundo plano en cuanto a las directrices que se determinen desde la Plaça Sant Jaume, para profundizar en un discurso más beligerante, posición que le acerca a las entidades de referencia del independentismo catalán, en detrimento de ERC. Los movimientos cívicos liderados por la ANC y Omnium, por su parte, no ceden en su presión a las fuerzas gobernantes y, en perspectiva a un hipotético adelante electoral, ya han amenazado con la confección de una lista cívica de electores que rivalice con los partidos tradicionales al frente del independentismo. El dicho es claro “a río revuelto, ganancia de pescadores”.


  • CON JUNTS, PERO SIN ERC: El titular político de la jornada del 11 de septiembre fue, en la línea de los argumentos expuestos, la no participación de ERC en la manifestación convocada por las entidades de referencia del independentismo cívico de Catalunya, Omnium y la ANC. Especialmente porque, por el contrario, el socio minoritario de la coalición no desperdició la ocasión para “liderar” las posiciones políticas de la movilización, auspiciando una mayor exigencia y reclamos al socio mayoritario de la coalición.  Como cada 11 de septiembre, ERC organizó una tradicional comida popular con los integrantes de su formación, como lleva ya varias ediciones organizando, pero la novedad fue su no participación en la posterior manifestación unitaria convocada para la tarde de la Diada. La foto no estuvo completa, y la ausencia de los republicanos evidencia una conflictividad manifiesta en el sí del independentismo político.


  • LA ANTIGUA CONVERGENCIA CAMINO DEL PACTO: En el atomizado espacio que nos dejó la extinta Convergència i Unió (CiU), es relevante detectar algo que no había sucedido hasta el momento. El Partit Demòcrata Europeu Català (PDECAT) y el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC), hicieron una ofrenda floral conjunta ante la estatua de Rafael Casanova, indicando un cierto grado de cooperación, que podría traducirse en un proceso de reunificación dentro del antiguo espacio de CiU que no se integró en Junts. Todos los focos estarían puestos en cuál sea el movimiento de los democristianos de Units, hoy en alianza compleja junto a los socialistas del PSC.


  • ¿UN GOVERN VIABLE? El presente mandato con Pere Aragonès como Molt Honorable President al frente del Palau de la Generalitat, expira el próximo 2025. A estas alturas, parece una quimera creer en que la coalición actual al frente del Govern pueda finalizar su mandato. A modo síntesis, sopesando que el Govern actual lleva 480 días de legislatura y que la principal baza en común entre los socios del mismo es, a su vez, la cuestión de mayor tensión entre ambos, todo apuntaría a una finalización previa al fin de la  decimocuarta legislatura en Catalunya.


  • DIVERGENCIAS ESTRATÉGICAS: Las diferencias son de peso. Es bien sabido que ERC apuesta por una vía negociadora con el objetivo último de ampliar los apoyos a la base soberanista que apueste de un modo decidido por el independentismo en Catalunya. La lectura es clara: ERC considera que deben tener más apoyos para que la independencia sea una realidad que tirar adelante. Junts, por el contrario, ahora socio minoritario tras más de una década en el rol inverso de la coalición, exige una estrategia de mayor contundencia y confrontación. Un camino más claro y directo hacia el independencia. En este contexto de desacuerdo pronunciado, claro y notorio, el que debería ser el principal punto de unión entre dos formaciones en las antípodas ideológicamente hablando, no está resultando otra cosa que el principal factor de tensión. De un modo público, Junts, por boca de varias de sus principales autoridades -la mayoría de la “família política” de Laura Borrás-, lleva semanas planteando la idea de romper la coalición de gobierno. O como mínimo, apostando por pedir a las bases de su formación de seguir en coalición con un socio de Govern que no avanza en la que sería su intencionalidad. ERC, por su parte, recoge el guante y desde entonces ha venido lanzando diferentes insinuaciones y mensajes entre líneas, en los que se insinúa las diferentes posibilidades existentes para gobernar sin su socio actual.


  • LAS ALTERNATIVAS DE ERC: ERC suma hoy 33 diputados en el Parlament de Catalunya, de un total de 135. La mayoría son 68, la mitad más uno, y aquí, hasta ahora, las sumas solo salían con el apoyo directo de Junts con 32 diputados, e indirecto -pero fundamental- de la CUP, con 9 diputados, quienes siempre han apostado por mantenerse al margen de la gobernabilidad. Toda potencial alternativa, pasaría de un modo irremediable por sustentar mayorías diferentes que permitan seguir gobernando a los republicanos. En dicho supuesto, un camino lógico sería que ERC intente mantener la coalición actual al menos hasta las próximas elecciones municipales del último domingo de mayo del año entrante (2023), y sólo entonces, si se ratifican los pronósticos de una “mancha” cada vez mayor de los republicanos sobre el mapa electoral, aprovechar dicha fortaleza para tratar de gobernar desde entonces y hasta el final de mandato mediante geometría variable. Es decir, gobernar en minoría, pactando cada respectiva iniciativa parlamentaria y política pública con cada respectivo apoyo de la cámara parlamentaria, sin que estos últimos entrasen necesariamente en el Govern. El hecho que cualquiera de los dos integrantes de la coalición tenga sus respectivos motivos para dinamitar un Govern con altas tensiones entre los integrantes del mismo, no hace otra cosa que profundizar en la inestabilidad del mismo, exponencializar las especulaciones sobre su futuro, y en todo caso, acrecentar las desconfianzas frente la necesidad imperiosa de la confiabilidad entre aquellos que rigen los designios del mismo Ejecutivo.

Public Affairs Experts

Oficina principal: Rambla de Catalunya, 60, Ático 1, 08007 Barcelona
(+34) 93 639 90 94
www.paeconsultoria.com